El spray galvanizado en frío detiene el óxido y la corrosión mediante una acción electroquímica que fusiona el zinc sobre el acero o metal galvanizado. Actúa sobre áreas dañadas y protege en ambientes húmedos, salinos, sucios y sobre cualquier condición climática. Además, protege estructuras de acero, techos y canales, cañerías metálicas, superficies galvanizadas dañadas y costuras de soldaduras nuevas.